La seguridad y los beneficios de los edulcorantes con pocas o sin calorías

11 de octubre de 2018.  De Rosanne Rust MS, RDN, LDN

A diferencia de los edulcorantes calóricos, los de pocas calorías o sin calorías les proveen a los consumidores el sabor dulce que desean sin agregar calorías o carbohidratos a su dieta. Muchos edulcorantes con pocas o sin calorías cuentan con décadas de investigaciones y múltiples beneficios para la pérdida de peso, el manejo de la diabetes, y la salud. Los edulcorantes, como la sacarina, el aspartamo, la sucralosa, la stevia, el acesulfame potásico (o acesulfame K) y la alulosa, han sido estudiados para determinar si su consumo es seguro.

¿Por qué?

¿Por qué necesitamos los edulcorantes con pocas o sin calorías? La mayoría de las personas son conscientes de que la obesidad es un problema en los Estados Unidos y en todo el mundo. Muchos de los productos de bajas calorías o de calorías reducidas que están disponibles para apoyar la reducción en el consumo de calorías, a fin de manejar el peso o controlar los niveles de azúcar en la sangre en las personas con diabetes, no estarían en el mercado sin la existencia de los edulcorantes con pocas o sin calorías. Está demostrado que reducir el consumo de azúcar en la dieta ayuda a reducir las calorías y, posiblemente también, el riesgo de tener enfermedades como el síndrome metabólico (el cual, a su vez, puede llevar al riesgo de tener diabetes y enfermedad cardíaca). Los edulcorantes con pocas o sin calorías han tenido un efecto contundente en muchas categorías de alimentos, como las bebidas endulzadas, lo cual puede ayudar a la reducción general del azúcar incluido en la dieta.

Datos breves

Hoy en día hay una variedad de opciones en el mercado y cada una de ellas ofrece propiedades que las hace interesantes para una diversidad de categorías de alimentos.

La sacarina es de 300 a 500 veces más dulce que el azúcar y se ha usado como edulcorante no calórico por más de un siglo. Además de ser un ingrediente que sirve para endulzar alimentos y bebidas, también está disponible como edulcorante de mesa. Se vende bajo el nombre comercial Sweet n’Low®.

El aspartamo es casi 200 veces más dulce que el azúcar y su sabor es similar al del azúcar, por lo cual es apto para una variedad de productos, como las bebidas y el chicle. También se usa como edulcorante de mesa; su nombre de marca es Equal®.

La sucralosa es 600 veces más dulce que el azúcar y es estable cuando se la expone al calor. La sucralosa endulza una variedad de alimentos y bebidas, y se usa como edulcorante de mesa. Se conoce también como Splenda®, edulcorante sin calorías.

La stevia es un edulcorante derivado de la planta stevia rebaudiana Bertoni, de la cual se obtiene el extracto de la hoja de stevia. Es entre 200 y 300 veces más dulce que el azúcar. Este edulcorante no calórico se usa como edulcorante de mesa bajo el nombre comercial Stevia in the Raw® y Truvia®. Se puede usar en una variedad de recetas y es estable cuando se lo expone al calor.

El acesulfame potásico se puede usar en los preparados para bebidas y en las bebidas carbonatadas. Es extremadamente estable cuando se lo expone al calor y, por ello, es una opción atractiva para preparar varios tipos de productos. Se puede combinar con el aspartamo y la sucralosa para que tenga un mejor perfil de sabor.  Se usa para bebidas, yogur, helado, mermeladas, jaleas, productos de repostería, pasta dental, enjuague bucal y chicle.

La alulosa es una azúcar de bajas calorías con un sabor limpio. Debido a que se absorbe, sin metabolizarse, no tiene efecto en los niveles de azúcar en la sangre ni en la respuesta insulínica.

Como cada edulcorante tiene características únicas en cuanto a la forma en que se procesa, los edulcorantes con pocas o sin calorías a veces se usan de manera combinada. Los fabricantes de alimentos experimentarán con distintas recetas hasta lograr un producto que sea aceptable para los consumidores y que tenga el sabor, la textura y el atractivo de su versión de más altas calorías.

Historia y seguridad

  • La sacarina se descubrió hace más de cien años y cuenta con aprobación en más de 100 países alrededor del mundo. Es un edulcorante no nutritivo que no se metaboliza en el cuerpo (pasa a través del cuerpo sin ningún cambio). Los primeros estudios en animales en los que se cuestionó su seguridad no se consideran relevantes para los seres humanos, e incluso en 14 estudios unigeneracionales de animales de varias especies no se mostró que la sacarina indujera el cáncer en ningún órgano, aun en dosis excepcionalmente altas.
  • El aspartamo fue aprobado para ser usado en los Estados Unidos en 1981. Según la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), el “aspartamo es una de las sustancias más exhaustivamente estudiadas entre los productos para la alimentación humana, con más de 100 estudios que apoyan su seguridad”. Está compuesto por dos aminoácidos naturales (fenilalanina y el ácido aspártico) y metanol.
  • La stevia se ha usado por siglos en América del Sur como té o edulcorante. Se usa en el mercado estadounidense desde mediados de la década de 1990. Está aprobada por la FDA como aditivo alimentario y aparece en la lista de sustancias generalmente reconocidas como seguras (GRAS, por sus siglas en inglés). También está aprobada globalmente como sustancia segura por autoridades médicas y científicas líder, incluida la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA).
  • El uso de la sucralosa ha estado aprobado desde 1998, y varias organizaciones sanitarias han validado su seguridad, incluidas la FDA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, Health Canada y otras.
  • El acesulfame potásico fue aprobado por la FDA en 1998. Ha sido ampliamente estudiado y también aprobado por el Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la Organización Mundial de la Salud, el Comité Científico de la Alimentación Humana de la Unión Europea. Es absorbido en el cuerpo y excretado, sin alteraciones, en la orina.
  • La alulosa apareció en el mercado en el 2015 y está en la lista de la FDA de sustancias generalmente reconocidas como seguras para su uso como ingrediente alimentario y en combinación con otros edulcorantes.

Convicciones erróneas comunes


La pérdida de peso y la diabetes
El solo consumo de edulcorantes con pocas o sin calorías no favorecerá la pérdida de peso; sin embargo, no hay datos que indiquen que contribuyan al aumento de peso. La obesidad es un trastorno complejo y su tratamiento debe ser individualizado. No obstante, los edulcorantes con pocas o sin calorías pueden ayudar a reducir los riesgos asociados a la obesidad cuando se sustituyen productos con alto nivel de calorías por productos endulzados con edulcorantes con pocas o sin calorías. Una encuesta, dirigida a miembros del Registro Nacional de Control de Peso que han mantenido exitosamente el peso que bajaron, indicó que los edulcorantes con pocas o sin calorías ayudan a manejar el peso. Usar productos de bajas calorías puede ayudar a reducir y mantener el peso, y puede ayudar a apoyar el mantenimiento de una dieta para la diabetes. Los edulcorantes con pocas o sin calorías tampoco afectan los niveles de glucosa en la sangre ni los niveles de insulina.

Caries dentales
Los edulcorantes con pocas o sin calorías se usan como edulcorante de mesa para reducir las calorías en bebidas, chicle, dulces, golosinas congeladas, jaleas, coberturas de pasteles y yogur, como también en algunos medicamentos (como los jarabes o las pastillas para la tos). Todas estas aplicaciones pueden ayudar a reducir el riesgo de caries dentales.

Salud intestinal
El estudio de los microbios intestinales es un campo nuevo para la ciencia. Es posible que la salud intestinal afecte la salud general de todos los aparatos y sistemas del cuerpo. En un estudio se halló que Splenda® (sucralosa) favorecía la disbacteriosis con expansión de proteobacterias en los ratones. Las investigaciones sobre el impacto de las dietas en la salud intestinal están apenas comenzando a surgir, pero los edulcorantes con pocas o sin calorías podrían cumplir un papel positivo.

Resumen

Para que se puedan usar en productos para la alimentación humana, los edulcorantes con pocas o sin calorías son regulados y deben tener la aprobación de la FDA. Estos edulcorantes pueden ser parte de un estilo de vida saludable en el que se combinan hábitos alimentarios sensibles con actividad física.

Un estilo de vida equilibrado incluye porciones moderadas de una variedad de alimentos y actividad física con regularidad. Asegúrese de compartir los datos con sus pacientes y de usar fuentes científicas y adecuadas. Los edulcorantes con pocas o sin calorías pueden ayudar a sus pacientes a lograr su meta de reducir el contenido de azúcar en la dieta.

Rosanne Rust MS, RDN, LDN, es una nutricionista dietista registrada, con más de 25 años de experiencia. Rosanne es una colaboradora remunerada de Allulose.org. Como consultora de comunicaciones nutricionales, transmite mensajes claros que ayudan a entender la ciencia de la nutrición para que se pueda disfrutar de la alimentación para una mejor salud.  Rosanne es coautora de varios libros, incluidos “DASH Diet For Dummies®” y “The Glycemic Index Cookbook For Dummies®”. Casada y madre de 3 hijos, Rosanne practica lo que predica y disfruta hacer ejercicio regularmente, la buena comida y recibir visitas en su casa para ocasiones festivas. Sígala en Twitter @RustNutrition.

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